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La Raza Persa
Origen
Los gatos persas actuales surgieron en Inglaterra en el Siglo XIX, producto del cruce entre el gato persa de raza pura (procedente de Persia), que fue introducido en Europa a través de Italia, y el angora turco blanco. De esta forma se obtuvo un pelo más sedoso y se multiplicaron los colores del manto. El persa ha ido evolucionando a más rechoncho y menos esbelto y con los ojos más grandes, más parecido al originario de Irán.
Características físicas
Constitución: Cuerpo compacto, redondeado y musculoso. Estructura ósea robusta. Patas cortas y gruesas. Longitud de 40 a 50 cm, más 25-30 cm de cola y unos 30 cm de alzada.
Cabeza: Grande, ancha y redonda, mejillas salientes, nariz corta, orejas pequeñas y redondeadas, muy distanciadas entre sí y con mechones de pelo largo.
Ojos: Grandes, redondos y muy abiertos. Azules, cobre, naranja oscuro, verdes, o uno de cada color (dispares), así como azul y cobre en gatos blancos.
Rabo: Bien poblado de pelo y ligeramente redondeado en el extremo.
Pelaje: Espeso, abundante, largo y sedoso.
Colores: La variedad de colores es enorme. Los monocolores deben tener el color igualado, intenso y sin tonos claros, como negro, blanco, lila, rojo, crema..., también pueden tener combinaciones de colores, como es el caso de los bicolores o arlequín.
Carácter
El persa es conocido como "tigre de sofá" debido a su carácter tranquilo. Son cariñosos y afables por naturaleza, tanto con los humanos, como con otros animales, como perros, otras razas de gatos, etc. Es el gato más casero y familiar. De todas formas cada gato tiene su personalidad.
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